
El 28 de febrero de 2026, el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán generó condenas y preocupación en América Latina. El Gobierno brasileño expresó su miedo por la escalada de hostilidades y llamó al respeto por el derecho internacional. Cuba y Colombia también se manifestaron, con líderes pidiendo la intervención de la comunidad internacional para evitar un conflicto mayor y defendiendo la paz mundial.
El Gobierno argentino decidió elevar su nivel de seguridad tras el ataque, monitorizando posibles amenazas a la seguridad nacional. El presidente Javier Milei tomó esta medida para proteger lugares sensibles y a la comunidad judía. El anuncio se produce en un contexto de alta tensión internacional, especialmente después de haber declarado a la Fuerza Quds de Irán como organización terrorista.