
Un deslizamiento de tierra en la antigua vía a Nayón, acaecido el 27 de febrero, dejó la carretera cerrada y activó un operativo de emergencia municipal. Las intensas lluvias habrían debilitado la estructura de protección del talud, colapsando su parte alta. Las autoridades están trabajando en estabilizar el terreno y han implementado medidas de protección provisionales para evitar nuevos desprendimientos en la zona.
Este incidente ha suscitado críticas en redes sociales, donde los usuarios cuestionan la falta de acciones preventivas de las autoridades y la transparencia sobre los informes técnicos del sector. Ciudadanos han manifestado que el problema era evidente desde hace meses, generando preocupación sobre la seguridad de otras vías en Quito, mientras se recomienda utilizar rutas alternas mientras dura la emergencia.