
El Centro Cultural Ecuatoriano-Iraní ha condenado un ataque violento ocurrido en Quito durante un evento religioso de Ramadán. Según su denuncia, un grupo de individuos irrumpió en la reunión, agrediendo a los asistentes con gas pimienta y palos. Las familias y niños presentes vivieron momentos de pánico, lo que llevó a la entidad a calificar el ataque como un acto de odio inaceptable.
Además, el Centro Cultural exigió una investigación urgente para identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes. En su declaración, enfatizaron la importancia de garantizar la seguridad de sus miembros y la continuidad de sus actividades culturales. También hicieron un llamamiento para que las diferencias ideológicas no justifiquen la violencia, pues la diversidad cultural y religiosa en Ecuador debe ser protegida.