
El 2 de marzo de 2026, el Comité Empresarial Ecuatoriano y gremios de Colombia realizaron una rueda de prensa para solicitar la suspensión temporal de aranceles aplicados del 30% y 50%. Los empresarios advirtieron que estas medidas están afectando el comercio bilateral, con repercusiones en el empleo y las cadenas productivas. La situación crea incertidumbre y distorsiones en los precios y flujos comerciales.
Además, los representantes empresariales enfatizaron la importancia del diálogo para encontrar soluciones, afirmando que las medidas adoptadas perjudican tanto a Colombia como a Ecuador. Resaltaron la necesidad de evitar que el comercio formal sea reemplazado por actividades ilegales y subrayaron el impacto negativo en miles de empresas y empleos, lo que podría afectar la estabilidad económica de ambas naciones.