
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el derribo de un dron Hermes 900 en la ciudad de Lar, calificándolo como una violación del alto el fuego con Estados Unidos. Este ataque, realizado con un moderno sistema de defensa aeroespacial, subraya la tensión existente entre Irán y sus adversarios, quienes son considerados por Teherán como amenazas a su espacio aéreo.
Las autoridades iraníes también denunciaron un ataque a su refinería de petróleo poco después de que entrara en vigor el alto el fuego de dos semanas. Esta serie de eventos resalta la fragilidad de la tregua y la disposición de Irán a responder con firmeza ante cualquier incursión. Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos están programadas para comenzar el viernes en Islamabad.