
Robert Arboleda, defensa del Sao Paulo desde 2017, está en el centro de una crisis institucional tras su repentina desaparición. Su reciente aparición en Guayaquil ha causado revuelo, y se enfrenta a problemas legales por una deuda de aproximadamente un millón de reales, lo que ha llevado a embargo de sus cuentas y su vehículo. Esta situación podría resultar en la rescisión de su contrato.
La incertidumbre sobre el futuro de Arboleda en el fútbol brasileño se intensifica, ya que el club lo considera en falta por no presentarse a los juegos y por su comportamiento irresponsable. A pesar de ser un jugador clave en el equipo, sus escándalos pasados y disputas legales están comenzando a afectar su carrera. El director deportivo critica su actitud como falta de respeto.