
Ecuador está listo para recibir la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, a pesar de las miles de fisuras detectadas durante su construcción. La empresa china Sinohydro ha solicitado este proceso tras un arbitraje que resolvió varios conflictos. La obra, que opera desde 2016, aún no ha sido oficialmente recibida debido a fallas técnicas no corregidas que persisten.
El acuerdo para la recepción implica que Ecuador delegará la operación de la central a PowerChina, con un pago de 400 millones de dólares. Sin embargo, la Contraloría advierte que las recomendaciones para corregir las fisuras son vinculantes y pueden acarrear responsabilidades para los funcionarios que tomen decisiones contrarias. Este contexto crea incertidumbre jurídica respecto a las formalidades del cierre del proyecto.