
Estados Unidos ha intensificado su postura hacia Irán, advirtiendo que usará la fuerza para mantener el bloqueo marítimo en sus costas. El Pentágono ha desplegado miles de militares y recursos en diversas regiones, incluida la vigilancia de actividades de transporte de crudo relacionadas con Teherán. La situación se desarrolla en medio de un frágil alto el fuego y nuevas tensiones en el comercio energético mundial.
Además, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, ha confirmado la aplicación del bloqueo más allá del estrecho de Ormuz, abordando cualquier barco que transite hacia o desde puertos iraníes. Con más de 10,000 efectivos en operación, Estados Unidos ha establecido protocolos que van desde advertencias hasta la toma de control de las embarcaciones que no cumplan con las órdenes. El futuro del alto el fuego depende de la navegación en esta estrecha crucial para los hidrocarburos.