
Trabajadores de 23 universidades públicas en Venezuela iniciaron un paro de 24 horas para exigir un aumento del salario mínimo, congelado desde 2022 y equivalente a apenas 27 centavos de dólar al mes. La medida refleja el fuerte deterioro del poder adquisitivo y la presión creciente de sindicatos y docentes ante la falta de respuestas oficiales.
Dirigentes universitarios y maestros denunciaron que los sueldos quedaron rezagados frente a una inflación persistente, mientras el costo de la canasta básica sigue en aumento. Los gremios esperan anuncios del 1 de mayo y advierten que mantendrán las protestas si el Gobierno no responde con mejoras reales, no solo bonos, en sus condiciones laborales.