
El Ejército Ecuatoriano ejecutó operativos simultáneos contra la minería ilegal en Pastaza, Imbabura, Azuay y Napo. Las acciones permitieron inhabilitar y destruir maquinaria e infraestructura usada por estas actividades ilícitas, afectando de forma directa a estructuras criminales que operan en distintas zonas del país y generan graves daños ambientales.
En Pastaza, las autoridades calcularon pérdidas por 242 mil dólares, mientras que en Napo la afectación fue de alrededor de 15 mil dólares. Además, se colocaron sellos de prohibición y se coordinó con Arcom en Azuay. Con estas intervenciones, el Ejército busca debilitar las economías criminales vinculadas a la minería ilegal.