
El conversatorio en la Sala Permanente de Arte del Museo Municipal de Guayaquil reunió a dos artistas destacados, Xavier Patiño y Hernán Zúñiga Alban, quienes analizaron sus obras ganadoras del Salón de Julio. Estas obras, aunque crearon en diferentes épocas, abordan problemáticas sociales de vital importancia para el Ecuador, reflejando la pérdida de vidas humanas y las consecuencias de procesos sociales perturbadores. La actividad permitió un diálogo profundo sobre el papel del arte en la documentación de eventos históricos y la memoria colectiva.
Patiño, ganador en 2002 por su obra ‘Muerto en Murcia’, destacó la realidad de los emigrantes ecuatorianos que se aventuran al extranjero en busca de mejores oportunidades. Su pintura se centra en las consecuencias humanas de la migración, mostrando cómo esta experiencia ha impactado a miles de familias en el país. Por su parte, Zúñiga Alban, que ganó el certamen en 1976 con ‘Liturgia de la Represión’, recordó los episodios de violencia durante las dictaduras militares en América Latina, enfatizando la importancia de nunca olvidar estas tragedias.
Ambas obras, expuestas en la colección patrimonial del museo, funcionan como un puente entre generaciones, revelando los hilos que conectan el arte, la política y la memoria social. A través del arte, se preserva la memoria de hechos que han marcado a la sociedad ecuatoriana y la región, recordando que el pasado aún resuena en el presente. La exposición se puede visitar de martes a sábado, permitiendo a los visitantes obtener una perspectiva profunda sobre el legado artístico y social del Ecuador.