
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó un bombardeo contra estructuras de las disidencias de las FARC lideradas por Iván Mordisco, tras los enfrentamientos recientes en Guaviare. La operación surgió luego de hallar 48 cadáveres en la zona, entre ellos al menos 11 menores de edad, lo que elevó la alarma nacional por la gravedad de la masacre.
Según el mandatario, las acciones militares respondieron a choques entre facciones disidentes que disputan el control territorial en el suroriente del país. En la operación, las fuerzas de seguridad rescataron a un menor reclutado, incautaron siete fusiles y abatieron a tres integrantes armados. La Defensoría del Pueblo calificó lo ocurrido como una tragedia humanitaria inaceptable.