
La Agencia Metropolitana de Control intervino una quinta en Conocoto, al suroriente de Quito, tras recibir denuncias por ruido excesivo. En el lugar halló cerca de mil asistentes, entre ellos unos 200 menores de edad sin supervisión. La Policía y agentes municipales suspendieron el evento y aplicaron protocolos de protección para retirar a los adolescentes.
Durante el operativo se decomisaron más de 300 botellas de alcohol, muchas sin registro sanitario, lo que elevó el riesgo para los presentes. Las autoridades advirtieron sanciones para los organizadores por no contar con permisos ni autorizaciones. Entre enero y mayo de 2026, la AMC abrió 22 procesos sancionatorios por fiestas clandestinas en Quito.