
El velorio y sepelio de la fiscal Alexandra Bravo se realizaron en Manta tras su asesinato junto a su hermana en la transitada avenida Flavio Reyes. Familiares, colegas, abogados y funcionarios judiciales acudieron a despedirla. La ceremonia reflejó el impacto del crimen en Manabí y la preocupación creciente por la violencia contra servidores judiciales en la ciudad.
Durante el funeral, se denunció que Bravo no contaba con resguardo policial el día del ataque. Abogados y asistentes exigieron más seguridad para la provincia, donde en los últimos cuatro años han sido asesinados tres fiscales y dos secretarios. El Colegio de Abogados anunció una reunión para pedir garantías urgentes y reforzar la protección institucional.