
Ucrania lanzó un amplio ataque con drones contra la región de Moscú, alcanzando por segunda vez en una semana una refinería cercana a la capital rusa. El bombardeo dejó varios incendios y generó fuertes repercusiones en redes sociales. Volodímir Zelenski calificó la operación como una respuesta justa al ataque ruso previo sobre Kiev.
Desde Bruselas, Zelenski pidió más presión internacional sobre Vladímir Putin y ofreció un alto el fuego inmediato para abrir negociaciones. También busca mayor apoyo militar y económico en la reunión Ramstein, además de avanzar en la cooperación con la industria alemana y en el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea.