
El concurso para fiscal general quedó paralizado en el CPCCS por falta de votos para aprobar el informe final de méritos. La ruptura de la mayoría, con abstenciones, ausencias y votos en contra, frenó el proceso y aumentó las dudas sobre su continuidad. El retraso ya compromete los plazos y deja vacante la designación.
Analistas y candidatos interpretan el estancamiento como resultado de tensiones políticas internas y posibles cálculos sobre el control de la Fiscalía. La permanencia del fiscal encargado, Carlos Alarcón, favorece al Gobierno de Daniel Noboa, mientras persisten denuncias de posible direccionamiento, críticas al reglamento y diferencias entre aspirantes sobre corregir errores o suspender el concurso.