
Kevin Valdez, vocero del Frente Nacional de Pacientes Renales, expuso que 20.800 personas dependen de diálisis en Ecuador y que el acceso irregular al tratamiento pone en riesgo sus vidas. Relató que ha buscado reunirse con el ministro de Salud, Jaime Bernabé, sin éxito, mientras persisten demoras y recortes de sesiones en clínicas privadas y hospitales.
El dirigente indicó que antes el desabastecimiento era mínimo, pero ahora algunos pacientes reciben menos horas o menos sesiones de las prescritas. Según su denuncia, el Estado cubre solo a una parte de los afectados y la mayoría depende de prestadores privados. La falta de atención completa agrava cuadros de insuficiencia renal y puede derivar en derrames cerebrales o paros cardiacos.