
Pedro Sánchez negó en el Congreso que exista corrupción generalizada en su Gobierno y afirmó que no toleró prácticas ilegales en su entorno. La comparecencia llegó tras la condena de 24 años de cárcel para José Luis Ábalos, su ex mano derecha, y en medio de investigaciones sobre su esposa, Begoña Gómez, y su hermano David Sánchez.
El presidente español descartó adelantar las elecciones y aseguró que seguirá en el cargo hasta 2027, pese a gobernar en minoría y enfrentar críticas de la oposición y de sus socios parlamentarios. Alberto Núñez Feijóo le exigió disolver las Cortes, mientras ERC y Bildu reclamaron explicaciones sobre la continuidad del mandato y los casos judiciales.