
La divulgación de datos financieros confidenciales por José Julio Neira alteró una orden de reserva en la Corte del Distrito Medio de Florida y puso en riesgo la estrategia de Celec para recuperar 104 millones de dólares pagados a Progen por generadores fallidos. El bufete Greenberg Traurig notificó de inmediato el error al juez Sean P. Flynn para intentar limitar sanciones y daños procesales.
Progen y Astrobryxa pueden usar la filtración para alegar mala fe, violación del debido proceso y la doctrina de manos sucias, con la posibilidad de pedir multas o excluir evidencia clave. Celec podría ampararse en la Regla Federal 502, que protege el privilegio abogado-cliente ante revelaciones accidentales, siempre que se actúe con rapidez y se corrija el incidente.