
La Fiscalía General del Estado presentó su dictamen acusatorio por el asesinato de Fernando Villavicencio y sostuvo que existió una estructura criminal organizada en tres fases. La planificación habría incluido financiamiento, obtención de información sobre sus rutinas y coordinación política. Xavier Jordán, José Serrano, Ronny Aleaga y Daniel Salcedo aparecen señalados en distintos niveles de la operación.
La ejecución ocurrió el 9 de agosto de 2023, a la salida de un acto político en Quito, bajo la dirección de Wilmer Chavarría, alias Pipo, según la acusación. La Fiscalía atribuye a Los Lobos el reclutamiento de sicarios, la logística y el manejo de pagos. Después del ataque, se habrían activado acciones para obstaculizar la investigación y asegurar impunidad.