
Durante un período de 15 días, la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS) llevó a cabo un operativo en el que retiró 600 metros cúbicos de escombros, equivalente a cinco casas, de diversos puntos de Quito. Esta acción fue el resultado de atender 74 denuncias ciudadanas y realizar 59 jornadas de limpieza en la ciudad.
El retiro de estos escombros no es solo un asunto de orden y limpieza urbana, sino también de seguridad ambiental. La acumulación de residuos en lugares inapropiados, como calles y quebradas, puede generar problemas como obstrucciones en los sistemas de drenaje y un aumento del riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias, además de contribuir a problemas de salud pública y seguridad ciudadana.
Como parte de su estrategia, EMGIRS lanzó una campaña para fomentar la correcta disposición de escombros y habilitó un canal digital de denuncias. Los ciudadanos pueden reportar la descarga ilegal de residuos a través de un sencillo proceso que incluye enviar una fotografía del lugar y su ubicación. EMGIRS se compromete a limpiar las áreas reportadas en un plazo de 48 horas, subrayando la importancia de que los generadores de escombros cumplan con la normativa de disposición adecuada.