
Las organizaciones políticas avanzan en la definición de candidaturas para las prefecturas, mientras varias postulaciones dependen de alianzas electorales. Las próximas elecciones seccionales se celebrarán en noviembre de 2026. El debate gira en torno a la renovación frente a los liderazgos prolongados, con figuras que llevan años en el escenario público y otras que llegan desde fuera de la política profesional.
Quito, Guayaquil, Cuenca, Manta y Machala mantienen una presencia internacional inferior a la que podrían alcanzar. El resultado electoral influirá en su proyección, inversión, talento e innovación. La decisión ciudadana pesa sobre el futuro de estas urbes, porque su gobierno define buena parte de las oportunidades económicas y sociales. También permanece el riesgo de concentrar expectativas en una sola figura.