
El conflicto entre Ecuador y México volvió a tensarse a raíz del Mundial de Fútbol, luego de acusaciones sobre hostilidad contra la selección ecuatoriana. Se cuestionan acciones de parte de población mexicana y del gobierno, además de mensajes atribuidos a autoridades y una locutora de radio. El reclamo pide sanciones de la FIFA por considerar que hubo afectación al juego limpio y a la seguridad de jugadores y aficionados.
La disputa diplomática se conecta con el asalto a la Embajada de México en Quito y con las diferencias entre Daniel Noboa y Claudia Sheinbaum. El texto sostiene que la normalización de relaciones depende de disculpas por ese episodio y de la resolución de la Corte Internacional de Justicia. También plantea que el conflicto perjudica a Ecuador en su comercio y en su proyección regional, mientras persisten las fricciones bilaterales.