
Abelardo de la Espriella ordenó suspender de inmediato el empalme con el gobierno de Gustavo Petro, a un mes del cambio de mando en Colombia. La decisión intensifica la crisis política tras las denuncias de Petro sobre un supuesto fraude electoral. José Manuel Restrepo recibió la instrucción de detener las reuniones de transición mientras el oficialismo cuestiona la legitimidad del gobierno entrante.
El equipo de transición del nuevo presidente sostiene que la entrega del poder debe incluir una revisión exhaustiva del estado del Ejecutivo y posibles casos de corrupción. Germán Ávila respondió ordenando frenar las mesas sectoriales y pidió acompañamiento de la Procuraduría. También anunció que la información del empalme será pública y que cualquier posible responsabilidad penal será llevada a la justicia.