
El Municipio de Quito está llevando a cabo 68 obras hídricas con el objetivo de mejorar el abastecimiento de agua potable y el saneamiento, así como reducir el riesgo de inundaciones en varias áreas de la ciudad. Según el alcalde Pabel Muñoz, estas obras son necesarias para cerrar una deuda histórica en infraestructura básica, dado que el crecimiento urbano no se ha acompañado adecuadamente de la infraestructura necesaria para garantizar el acceso al agua y el alcantarillado.
Con una inversión de USD 182 millones, el proyecto incluye la instalación de más de 6.000 metros de redes de agua potable y 125.000 metros de alcantarillado. Además, se están construyendo interceptores de descontaminación para ríos y quebradas, lo que mejorará la calidad del agua y protegerá el medio ambiente frente a los efectos del cambio climático.
Entre las obras destacadas se encuentra la ampliación de la Planta de Tratamiento de Agua Potable Bellavista, que permitirá un incremento significativo en la capacidad de tratamiento y abastecimiento de agua en el norte de Quito. Estas obras están diseñadas para garantizar la seguridad hídrica de la ciudad durante los próximos 30 años y asegurar un futuro sostenible para sus habitantes.