
Ecuador entró por primera vez en el Índice Global de Tortura 2026 de la OMCT, en la categoría de alto riesgo. El reporte atribuye el resultado al conflicto armado interno, los estados de excepción y la crisis penitenciaria. También destaca la brecha entre la normativa que prohíbe la tortura y la realidad en operativos y cárceles.
El informe registra 51 presuntas desapariciones forzadas, 369 denuncias por tortura desde 2024, detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza. La población carcelaria supera los 38.000 internos y hubo masacres, muertes y brotes de tuberculosis. Expertas cuestionan la metodología del índice, pero alertan sobre militarización, impunidad y crueldad en las políticas de seguridad.