
El Municipio de Quito ha lanzado un programa innovador de Aulas Móviles con el objetivo de acercar la educación a aquellas personas que más la necesitan. Estas aulas, que pueden ser ya sea rodantes o en espacios físicos, se instalan en lugares estratégicos como mercados y zonas rurales, ofreciendo oportunidades educativas a individuos en situaciones vulnerables o aquellos que, debido a sus trabajos, no han concluido sus estudios.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, destacó que este programa representa una importante ayuda para los trabajadores que desean finalizar su bachillerato sin tener que desplazarse. Por ejemplo, en Emaseo, una aula se ha instalado para los trabajadores de recolección de basura que no completaron sus estudios, permitiéndoles realizar su jornada laboral y acceder a la educación en el mismo lugar. Iniciativas similares están en marcha en florícolas y con mujeres gestoras ambientales en reciclaje.
Las Aulas Móviles se sitúan en entornos laborales o comunidades vulnerables, facilitando que los estudiantes no tengan que hacer largos desplazamientos. Además, ofrecen horarios flexibles que les permiten estudiar al mismo tiempo que trabajan. Este esfuerzo incluye aulas en mercados como San Roque, Santa Clara y el Mercado Mayorista, donde se están capacitando comerciantes, así como en entidades públicas como EMASEO y EMMGIRS, beneficiando a numerosos estudiantes con la oportunidad de concluir su educación.