
Romina Muñoz acusó a Gilda Alcívar de frenar presupuestos, convenios y programas culturales durante su gestión. Señaló retrasos en el Museo Nacional, recortes para la Feria Internacional del Libro de Quito y trabas al Fondo de Fomento de las Artes, la Cultura y la Innovación. También afirmó que se afectaron ferias, becas y procesos administrativos clave para museos estatales y actividades internacionales.
La exviceministra respaldó la construcción del nuevo Museo Nacional, pero pidió mayor autonomía técnica y financiera para las instituciones culturales. Propuso crear un Servicio de Gestión Cultural para administrar museos, archivos, bibliotecas, orquestas, teatros y compañías de danza. Muñoz cerró su mensaje deseando éxito a Pamela Cortés, nueva viceministra, mientras no existía respuesta pública de Alcívar sobre las acusaciones.