
Aquiles Álvarez rindió testimonio telemático en el caso Triple A y rechazó la acusación de la Fiscalía. El alcalde de Guayaquil defendió las operaciones de Copedesa y aseguró que la comercialización de combustible siguió los pasos exigidos por Petroecuador, con cupos, garantías bancarias y guías de remisión. También sostuvo que la responsabilidad de la comercializadora termina con el despacho.
En su declaración, Álvarez afirmó que la denuncia se armó con sesgo previo y cuestionó peritajes contables que, según dijo, ignoraron facturas anuladas y servicios complementarios de otras firmas del grupo. Además, negó liderar una organización delictiva, pidió perdón a estaciones y contadoras afectadas, y envió un mensaje al testigo protegido que lo incrimina en la causa.