
Pabel Muñoz llegó a la Alcaldía de Quito en 2023 con 25,18 % de los votos, en una elección con 12 candidatos. El dato vuelve al centro del debate rumbo a las seccionales de noviembre de 2026, porque varios analistas cuestionan si un alcalde con ese respaldo puede sostener legitimidad y capacidad real para gobernar la ciudad.
Juan Manuel Fuertes y Jorge Peñafiel advierten que la fragmentación electoral debilita el liderazgo y obliga a negociar con concejos diversos para sacar decisiones. Adrián Ibarra, de la Revolución Ciudadana, responde que la gobernabilidad depende de construir acuerdos y que más del 90 % de la normativa se ha aprobado por unanimidad, en medio de una ciudad con múltiples demandas y alta dispersión política.