
Keiko Fujimori juró como presidenta del Perú en una ceremonia en Lima que inició con la misa tedeum en la Catedral y continuó en el Congreso bicameral. El acto coincidió con el Día de la Independencia y marcó el regreso del fujimorismo al poder, con Miguel Torres como titular del Parlamento recibiendo el juramento.
La victoria de Fujimori fue oficializada el 3 de julio tras un balotaje decidido por 49.641 votos, con 50,135% frente a 49,865% de Roberto Sánchez. Su gobierno arranca bajo presión por la inseguridad, con homicidios en alza y denuncias de extorsión multiplicadas por ocho, además del impacto que podría dejar el fenómeno de El Niño.