
La Conmebol abrió consultas con sus diez asociaciones y pidió a la FIFA información adicional sobre el plan que busca crear la FIFA Forward Enterprise con inversión privada. La postura sudamericana se sumó a la oposición de Europa, Asia y Concacaf, en una creciente rebelión contra el proyecto impulsado por Gianni Infantino, que ya enfrenta presión institucional en varias regiones.
La crisis también golpeó el entorno de Infantino con la renuncia de Carlos Cordeiro, su principal asesor. El exbanquero estadounidense criticó la idea de vender una participación permanente para जुटar 4.200 millones de dólares y advirtió que sería hipotecar el futuro del fútbol. La FIFA tiene hasta el 19 de septiembre para conseguir apoyo mayoritario.