
Daniel Noboa activó el Plan de Protección de Quito y ordenó el despliegue de 2.000 policías y 2.000 militares para reforzar la seguridad en la capital. El operativo se concentrará en los ingresos y salidas de la ciudad, el metro, paradas de buses, mercados, bancos, centros comerciales, colegios y barrios, además de puntos críticos y emblemáticos.
La medida llega tras una seguidilla de hechos violentos que ha sacudido a Quito, entre ellos la aparición de una persona decapitada en un puente del norte y varios reportes de desapariciones. El Gobierno también dispuso 100 vehículos en motocicletas y 20 drones para ampliar la vigilancia en horarios y zonas de mayor riesgo.