
Luis Figo pidió la dimisión inmediata de Gianni Infantino y lo acusó de deshonesto, sumándose a las críticas contra el presidente de la FIFA. El exjugador portugués sostuvo que la salida del dirigente es la única salida a la crisis abierta por su plan de abrir competiciones, incluso el Mundial, a inversores privados mediante FIFA Forward Enterprise.
La propuesta desató una fuerte reacción y fue rechazada por tres confederaciones continentales, lo que obligó a Infantino a abandonar la idea. Mientras busca apoyo en Marruecos con otros directivos, el dirigente enfrenta más presión por intentar avanzar sin consultar a las asociaciones y por la polémica sobre un Mundial cada dos años.