
Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia este viernes 7 de agosto y abrió su gobierno con una agenda centrada en seguridad. Anunció la creación del Bloque de Defensa para reforzar la respuesta estatal frente a homicidios y extorsiones, sobre todo en las ciudades. También prevé dar un ultimátum a las organizaciones armadas ilegales para que se sometan al Estado de Derecho.
El nuevo mandatario plantea además cambiar el despliegue de la fuerza pública con más descentralización operativa y mayor capacidad de inteligencia de las Fuerzas Militares y la Policía en las regiones. En paralelo, impulsa un plan de austeridad que incluye cerrar 14 embajadas y cerca de 15 consulados, junto con un plan de choque ante la crisis del sistema de salud.