
Fiorella Ycaza, esposa del alcalde de Guayaquil Aquiles Álvarez, relató que su familia vivió dos allanamientos en su domicilio. Sostuvo que el último operativo fue brutal y aseguró que sus hijos fueron apuntados con fusiles, lo que alteró la sensación de seguridad dentro de la casa y dejó un fuerte impacto emocional en los menores.
Ycaza afirmó que la situación la obligó a asumir por completo la contención emocional de sus hijos mientras Álvarez permanece alejado y su comunicación se limita a sus abogados. También contó que el alcalde le envía versículos bíblicos y que por un tiempo le retiraron la Biblia en su lugar de retención, aunque luego volvió a ingresar.