
Un día después del asesinato de Jefferson Ronquillo Briones, de 25 años, en la playa de Salinas, turistas, comerciantes y colectivos locales reclamaron mayor presencia policial y mejor coordinación entre las instituciones encargadas de la seguridad. El crimen ocurrió el domingo 9 de agosto de 2026, en medio del feriado, y reavivó las alertas sobre la violencia en una zona turística muy concurrida.
El alcalde y las autoridades competentes activaron protocolos y entregaron a los investigadores las imágenes de las cámaras municipales, instaladas tras una inversión de alrededor de cuatro millones de dólares. Hasta el cierre de esta edición no se reportaron allanamientos ni detenciones. Organizaciones locales anunciaron reuniones para exigir explicaciones sobre las políticas públicas de seguridad aplicadas en Salinas.