
The New Yorker y The New York Times apuntan a una posible operación aérea contra el Fiorella, barco pesquero que desapareció con ocho tripulantes a bordo. La investigación difundida en Manta y Jaramijó recoge testimonios de sobrevivientes que dijeron haber visto un avión blanco con insignias azules y blancas siguiendo la embarcación antes del ataque.
El Times halló datos de vuelo e imágenes satelitales que coinciden con esa descripción y sugieren que el avión despegó de El Salvador. Las grabaciones de control aéreo indican que quienes lo piloteaban hablaban inglés. El avión estaba registrado a nombre de una empresa privada y regresó a Estados Unidos tras el supuesto ataque.