
Países de América Latina y África intensifican la presión sobre Rusia para que cese el reclutamiento de sus ciudadanos en la guerra de Ucrania. Panamá, Perú y Ghana han elevado reclamos diplomáticos ante Moscú, mientras familias denuncian supuestos engaños, trata de personas y falta de información sobre combatientes muertos o desaparecidos en el frente.
El Kremlin sostiene que los extranjeros firman contratos de manera voluntaria por razones económicas o por apoyo a Rusia. Moscú ha sido cuestionado por usar estas contrataciones para cubrir bajas y evitar una nueva movilización interna antes de las elecciones legislativas de septiembre, en medio de casos reportados en Panamá, Perú, Ghana, Kenia, Cuba, Bolivia y otros países.