
Amnistía Internacional pidió a Estados Unidos una investigación urgente e imparcial sobre el presunto ataque al pesquero ecuatoriano Fiorella, ocurrido en enero en aguas internacionales tras salir de Manabí. La organización sostuvo que la evidencia sobre una posible intervención estadounidense es cada vez más difícil de negar y reclamó identificar a los responsables materiales e intelectuales del hecho.
La exigencia surge tras revelaciones de prensa que atribuyen el caso a una operación encubierta de la CIA. Según la cronología documentada, diez pescadores zarparon el 13 de enero y ocho siguen desaparecidos. AI también pidió que el Congreso estadounidense mantenga el seguimiento de posibles vínculos entre agencias estatales y entidades privadas.