
Militares de Estados Unidos interceptaron este jueves 3 de septiembre al barco ecuatoriano OM 2, que había salido de Manta y regresaba al puerto con 22 personas a bordo. La operación ocurrió en altamar y generó alarma inmediata entre los familiares de los tripulantes, que hasta la tarde desconocían su paradero y acudieron a la Capitanía de Manta en busca de respuestas.
El caso aumentó la tensión en Manta porque se produjo un día después de la destrucción del Conquista II, otra embarcación ecuatoriana intervenida por fuerzas estadounidenses en aguas internacionales. En esta ocasión no había confirmación pública sobre la destrucción del OM 2 ni sobre vínculos con narcotráfico, mientras los familiares esperaban información oficial sobre la situación de los ocupantes.