
La 15ª etapa de la Vuelta a España, prevista para el domingo entre Palma del Río y Córdoba, fue reducida de 189,7 a 110,2 kilómetros y su salida se retrasó a las 13h00 GMT. La organización tomó la decisión ante las altas temperaturas previstas y tras activar el protocolo por calor extremo, en coordinación con comisarios, equipos, corredores y dirección.
En la zona se esperan 40 grados o más y la Agencia Estatal de Meteorología mantiene un aviso naranja para el domingo. La medida llega después de las quejas de varios ciclistas por el calor en Andalucía y tras las advertencias del líder Enric Mas. Es la segunda gran vuelta afectada por temperaturas extremas este año, luego del recorte de una etapa del Tour de Francia.