
Guayaquil ejecutará la limpieza de 147 kilómetros de infraestructura pluvial para reforzar su sistema de drenaje antes del impacto de El Niño. La medida apunta a reducir el riesgo de anegaciones en la ciudad y acelerar la preparación de la red ante lluvias intensas. El plan se concentra en canales, colectores y estructuras de evacuación de agua.
La intervención busca mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad frente a posibles saturaciones del sistema y evitar que se acumulen residuos que obstruyan el flujo. El mantenimiento de esta red resulta clave en un contexto de presión climática, porque cualquier bloqueo puede agravar inundaciones en sectores urbanos vulnerables y afectar la movilidad y la seguridad de los habitantes.
Con esta limpieza, la administración local intenta anticiparse a una temporada de lluvias más exigente y disminuir el riesgo de emergencias en puntos críticos. El alcance de 147 kilómetros convierte el operativo en una de las acciones preventivas más amplias sobre la infraestructura pluvial de Guayaquil en esta etapa de preparación.