
Los concejales de Guayaquil solicitaron a la Asamblea revisar los procesos de contratación que fueron suspendidos por el SERCOP. El pedido pone bajo presión la continuidad de compras y obras en el municipio, en medio de restricciones que ya golpean la gestión local y abren un nuevo frente político entre autoridades cantonales y el organismo de control.
La revisión busca destrabar trámites paralizados y aclarar el alcance de las suspensiones aplicadas por el Servicio Nacional de Contratación Pública. El reclamo surge desde el Concejo de Guayaquil, que apunta a que la Asamblea intervenga en un conflicto que afecta directamente la ejecución de contratos y la capacidad institucional para avanzar con proyectos pendientes.
El caso deja en evidencia el impacto público de las decisiones del SERCOP sobre procesos administrativos sensibles en la ciudad más poblada del país. Mientras los concejales empujan una solución legislativa, sigue abierta la incertidumbre sobre cuáles contratos podrán seguir su curso y cuáles quedarán detenidos hasta nuevo pronunciamiento.