
El Nacional vive una de sus peores crisis institucionales y deportivas, con una deuda contable auditada de 8,448,982 dólares y un pasivo total estimado entre 12 y 13 millones. La presión financiera compromete su estabilidad y mantiene a la hinchada pendiente de posibles sanciones administrativas que podrían llevar al club a un escenario límite dentro del reglamento vigente.
La amenaza más grave no pasa por la tabla, sino por el cumplimiento de pagos y licencias exigidos por la FEF y la LigaPro. Si el club acumula suspensiones o no se presenta dos veces en una temporada, puede perder la categoría o ser desafiliado. La dirigencia ha recurrido a convenios de pago y refinanciaciones para evitar walkovers y sostener su presencia en Serie A.