
El Cuerpo de Bomberos de Quito contuvo la propagación del incendio forestal hacia el norte del cerro Casitagua, en la zona de Pusuquí. Aun así, una línea de fuego sigue activa en el flanco sur y las brigadas trabajan manualmente por la topografía accidentada, que impide el ingreso de vehículos de extinción.
El operativo se mantuvo durante toda la noche del viernes para evitar rebrotes y movilizó a más de 95 bomberos, 20 especialistas en gestión de crisis y 33 vehículos terrestres. Cuatro helicópteros de Bomberos, Policía, Ejército y Fuerza Aérea realizaron 146 descargas de agua mientras continúa la vigilancia hasta apagar por completo el fuego.