
El Real Madrid volvió a quedar expuesto en el Metropolitano, donde durante 50 minutos de igualdad numérica repitió la misma alineación ofensiva que sufrió el 5-2 de hace un año. Huijsen cometió el penalti que abrió el derrumbe y el equipo firmó su cifra más baja de goles esperados de la temporada, con apenas 0,32.
La derrota reavivó las dudas sobre una plantilla que no logra sostener su apuesta deportiva ni corregir sus grietas de juego. Vinicius fue sustituido antes de la hora de partido, Mbappé quedó aislado y Güler apenas participó, mientras el club insistió este lunes en su denuncia por la actuación arbitral de Ortiz Arias y Trujillo Suárez.