
Deportivo Cuenca atraviesa una crisis financiera que supera los 1,8 millones de dólares y ya paralizó al plantel profesional. La deuda salarial con los futbolistas ronda los 500.000 dólares y motivó la suspensión de los entrenamientos como medida de presión contra la directiva, en medio de reclamos por sueldos y arriendos impagos.
El problema también alcanza al SRI, con cerca de 800.000 dólares, al IESS con más de 200.000 y al Municipio de Cuenca con unos 300.000. A eso se suman obligaciones con personal administrativo y formativas. La dirigencia busca recursos urgentes mientras el club pelea por la permanencia y se acerca el duelo ante Orense en Machala.