
Miguel Tapia, único miembro original de Los Prisioneros, recordó que la dictadura de Augusto Pinochet vio al grupo como una amenaza por su mensaje social y su rápido crecimiento en Chile y otros países.
El músico contó que, aunque la banda no se definía como política, sus letras reflejaban la realidad de un país marcado por la represión. Sus canciones empezaron a ganar fuerza en universidades y luego en radios que inicialmente evitaban programarlos para no tener problemas con el régimen.
Tapia también reveló que hubo un momento en el norte de Chile en el que la seguridad del grupo estuvo en riesgo, aunque finalmente no ocurrió ningún ataque. Actualmente, Los Prisioneros siguen activos con una nueva formación y preparan música inédita mientras presentan sus clásicos en vivo.