
Mariah Carey obtuvo una victoria judicial en Nueva York luego de que un tribunal desestimara la demanda por difamación presentada por su hermano mayor, Morgan Carey. El reclamo estaba relacionado con las memorias de la cantante, publicadas en 2020, en las que relata episodios de su vida familiar.
Morgan exigía una indemnización superior a 20 millones de dólares, al considerar que algunas afirmaciones dañaban su reputación. Entre sus cuestionamientos, señalaba que el libro lo describía de forma negativa y que contenía versiones falsas sobre su conducta y antecedentes familiares.
La jueza determinó que no existían pruebas suficientes para demostrar que Mariah actuó con malicia efectiva, un requisito clave en este tipo de casos. Aunque el fallo favorece a la artista, los abogados de Morgan anunciaron que apelarán, por lo que la disputa legal sigue abierta.